2006/04/06

Espectáculo en el banco


He ido con el Ratón al banco y me he encontrado una lección quijotesca en versión café teatro.

Estábamos tan ricamente esperando a que nos hiciera los papelotes del trimestre en ese ambiente típico de banco (quitando mi oficina de Zaragoza, que son unos cachondos), había un tipo con el otro cajero poniendo a parir a una tipa por el móvil, a viva voz, yo pensaba que hablaba de una compañera de trabajo o algo, pero no.

En un momento dado mi banquera se ha puesto en pie como un resorte y se ha puesto a gritarle al tío del móvil, lo que se dice montar un pollo.

Resulta que el tío del móvil estaba hablando de la banquera, poniéndola verde en su puta cara. Yo soy partidario de que la gente que representa a una compañía debe oírse todas las mierdas que le quieras echar a esa compañía, lo que no se puede es poner verde a la persona que te atiende... al menos en ese caso y de esa manera.

Don Quijote explicaba muy bien la diferencia entre ofensa y afrenta: una ofensa es si te doy una colleja y me voy corriendo, una afrenta es si te doy una colleja y me quedo delante de tus putos morros.

Según nos dijo la banquera, el tipo este se ve que no era la primera vez que se lo hacía, le llega a ella y le monta el pollo, pasa al compañero y va tan suavecito, en sus palabras "ve una corbata y se vuelve mantequilla", no conozco todos los datos, pero por la actitud del tipo... yo diría que es un capullo.

La banquera nos pidió disculpas por el espectáculo, pero mira, yo estuve por levantarme y aplaudir.