2006/07/04

Unos días en el Piri

La casa de Álex y Diana en Villanua, nos han cuidado muy bien y nos han llevado de excursión, vamos, como si fuéramos escaus.



Cuando llegamos el martes Álex nos llevó a ver las estaciones de ski sin nieve, parecen enormes ciudades fantasma... qué ganas de nieve...





En Candanchú encontramos esta rana canija, como buen dominguero la gravé en vídeo y le hice mil fotos, puede que a los más montañeros les parezca normal, pero es que era muy pequeña, tío.




Después de las pistas fuimos a Canfranc Estación, un pueblo que se contruyó alrededor de una estación gigante, de lujo, para gestionar el traslado del oro de los nazis, un pueblo maldito, muy maldito... Pero como el sitio es tan impresionantemente bonito, casi no da ni mal rollo.



En la actualidad sólo circula un tren por estas vías, el canfranero, que llega hasta Valencia, creo.
No pudimos entrar a lo que es el edificio porque lo están rehabilitando para hacer un hotel de lujo.







En las vías muertas que rodean la estación hay viejos vagones de madera destrozados por el paso del tiempo, comidos por la vegetación... me hacían pensar en Pison Ivy (la de Batman).








Estuve haciendo fotos como loco, total, que la mejor parte, la de los subterráneos oscuros, húmedos y chungos, se quedó sin fotografiar.





Sólo una imagen, con el móvil, de una de las escaleras de entrada. Al salir, estaba MUY contento de irme, te lo juro, tía.






El miércoles Dianiqui nos llevó de paseo por el bosque, todo fresco y verde, yo no había visto un bosque así de bonito en mi vida... soy de secano.











El jueves, Dianiqui nos llevó a un río de montaña cerca de casa, de estos como de película, las chicas, que todo el mundo sabe que son más valientes, se metieron hasta el cuello, yo me fui de exploración intrépida entre las rocas.












El viernes Álex nos llevó a Jaca a coger el autobús y ver la ciudadela de Jaca, un castillo con foso.