2008/04/05

Viernes noche, primavera en la sangre.



Llevamos una semana en la que ha ido subiendo la temperatura, la ropa de verano se ha ido abriendo camino y las hormonas no han dado respiro.

Los últimos meses me he ido fijando, pero ha sido estos días cuando se ha hecho más evidente; ¡la calle está llena de tías! Qué barbaridad, qué no parar, qué exceso... están por todas partes... ¡y están buenísimas!

Así, llevo tres días sin poder dar clavo, no hay manera de trabajar, sólo quiero salir a la calle a tomar el sol en las terracitas que salpican Zaragoza.

Pero por fin ha llegado el fin de semana... por la gloria de mi madre que yo habría salido todos los días, pero a falta de plan y por no salir solo... me he contenido... Ahora me veo como un Mihura en toriles esperando a que me abran y salir al ruedo, a darlo todo... A pasarlo bien.

Espero recibir el indulto, pero mira, si no, no.

Sé que no soy el único que tiene esta sensación en sus fluidos, la mayoría de los machos de la especie humana y más hembras de las que lo quieren admitir, estamos plateros perdidos... así que... buen momento para estar solterito ¿no?

P.D.: La chati que ilumina este post es Milla, ¿pero quién me lo va a recriminar?

1 comentarios:

Diego Burdío Román dijo...

Amen hermano, en todo, incluída Mila.