2008/05/04

Punto de inflexión

No tengo motivos para quejarme, por eso elijo no hacerlo.

Me regalaron todos los dones de la vida, hasta el hecho de apreciarla, fue caro, pero no pude elegir, lo que sí pude elegir fue respirar con más fuerza cada bocanada y me encanta el sabor.

Ha sido una época un tanto frustrante, acostumbrado como estoy a que todo vaya de cara, me olvido de que no siempre pintan mi color, pero elijo poner mi mejor sonrisa y esperar días más a mi gusto.

Tengo mis amigos, mi familia y la vida que siempre he querido, elijo tenerlo todo. Y una tarde de melancolía de vez en cuando es un precio muy barato ¿no?