2010/10/13

El Pilar y el carril bici

Habiendo tanta acera... ¿qué hacen por lo verde?

Desde que me mudé me he hecho asiduo de los carriles bici de Zaragoza, fuente inagotable de úlceras de estómago.

Lo de tener carril bici es fenomenal, están bien puestos, han crecido un montón y más que deberían crecer, ahora ya no hay que preocuparse (casi) de que te atropelle un coche, ahora el peligro es no llevarte por delante a un transeúnte.

¿Por qué si vemos (como peatones) unos carriles pintados de verde en el suelo sentimos el deseo irrefrenable de caminar por ellos?¿¡Es que estamos locos!? Ya lo sabemos, si tiene bicis pintadas, es que van a pasar las bicis por ahí, y no me refiero a tu adorable sobrina a ritmo de niña en una bici de Hello Kitty con sus ruedas a los lados, estoy hablando de un maromazo bien crecido con una bicicleta enorme, llena de aristas y más rápido que un coche... ¡APÁRTESE, SEÑORAAAAA!

Encima te echan la bulla...

Yo paso con un metrito de separación y aviso con el timbre, pero parece que no es suficiente. Me voy a poner un claxon de camión y voy a esperar al último segundo para avisar al distraído peatón y me reiré cuando le de un ataque al corazón! Así soy yo.

Hoy hacía una tarde estupenda y mis pulmones enfermos (llevo un catarro guapo) no me permitían ir a mi velocidad de Bicivolador, la Brompton de Javi es una pasada, hoy iba de paseo, y menos mal. Los clásicos peatones invasores de carriles bici iban más empanados que de costumbre, ¿por qué? Porque iban disfrazados de baturros y baturras con sus aparatosos trajes regionales... ¿Lo positivo?, que se les veía desde lejos ocupando los dos sentidos del carril, lo negativo, que por mucho que le diera al timbre no se daban por enterados. Afortunadamente, sonreían a mi paso dejando escapar a su niño interior...

Una semana más y a su niño interior habrá que sacarlo del carril bici con rasqueta.

Resumiendo; no me caminen por el carril bici, no me esperen al semáforo en la zona del carril bici, no me esperen al bus en el carril bici, piensen en el carril bici como en una carretera peligrosa y pónganse alerta cuando oigan un timbre si están en el carril bici, podría ser lo último que oyeran.