2018/06/18

El bosque de Røros parte 5

Esta sesión la hemos jugado al sol y con los niños pequeños correteando, lo justo nos ha dado para un encuentro, pero es que tenemos todos un enganche fuerte. También tocaba subida de nivel y querían probarse.

Si se piensa que hasta la cruz mide más de tres metros es una criatura terrible.

El barranco del oso lechuza.

En la guarida de la bestia.

Dejamos a los jugadores mirando la enorme caída y el cadáver del capitán de los hobgoblins allá abajo. El medio orco que dejó escapar Pélegrin había dejado escapar recuperaba el amuleto transformado y escapaba por el río en dirección a Flaubåter.

Los aventureros perdieron cuidado con los niños Tålvik, guiados por la muchacha que les acompañaba se habían encargado de pasar a cuchillo a los hobgoblins que pudieran haber quedado moribundos y estaban en un asentamiento Tålvik, lo que al fin y al cabo es su casa.

Cuando los aventureros decidieron ir a por él observaron con horror que el medio orco había cortado las cuerdas del puente que unía la gran roca que es Fjkse al exterior con lo que tuvieron que bajar sirviéndose de los útiles de escalada, pero guiados por Pélegrin llegaron abajo sin mayor problema.

Abajo vieron que de la base de la roca manaba un limo negro que se transformaba en una especie de renacuajos o peces pequeños con una consistencia babosa, que no quedaba claro si eran criaturas vivas o un mero efecto mágico. Con el contacto del limo negro todas las sustancias vivas se volvían viscosas y alcanzaban un estado de corrupción pútrida.

En ese momento los aventureros han decidido tomar un atajo para recuperar la distancia que les sacaba la partida de orcos y han optado por la garganta de los monstruos, una antigua ruta Tålvik a la que el ocaso de su civilización ha dejado descuidada y ocupada por las bestias más horrendas, en esta zona, unos terribles osos lechuza (los osos lechuza resultan graciosos por el nombre y la descripción, un oso con cabeza de lechuza… ay… qué pringados… Pero son una fiera realmente terrible, capaz de dejar un grupo de aventureros hecho unos zorros.).

Cuando se internaban por los camino secretos que sólo los druidas y los exploradores de la zona conocen, por un momento consiguieron olvidar la corrupción amorfa que lleva el río, cruzando estrechos cauces y viendo los leves rayos solares que se filtraban por las copas de los árboles, pero las bandadas de estilondas y ligui-liguis de patas azules que huían de la zona de Fjkse era innegable que algo malo estaba sucediendo.

En un momento dado el olor de la carroña putrefacta les llegó a lo más hondo de los pulmones, era evidente que estaban en el interior del territorio de un oso lechuza, extremaron las precauciones aunque mantuvieron el ritmo, pero un mal paso en el peor momento llevó sus pasos a un pequeño barranco por el que cayeron. Serkiom y Silvana pudieron controlar la caída, probablemente gracias a su naturaleza élfica, pero el bárbaro Pélegrin y la poderosa Gabrielle rodaron hasta dar con sus huesos contra el cadáver del gigantesco jabalí gigante que uno de los orcos que acompañaban al mercenario montaba, todavía estaba caliente pero estaba totalmente descuartizado, había sido atacado con una fuerza desproporcionada, unos metros más adelante se podían encontrar partes de lo que en otro tiempo fue un poderoso orco. Era evidente que estaban en el territorio de caza de un oso lechuza.

Adoptaron una formación defensiva y buscaron con sus arcos en la mano, ahí estaba, encaramado a un inmenso árbol. Con la escasa iluminación sólo se entendía vágamente una silueta emplumada, pero los enormes ojos amarillos de la criatura lo hacían evidente, ahí estaba, frente a ellos.


Enseguida lo atacaron con sus arcos, pero el monstruo no dejaba de moverse de árbol a árbol y era muy difícil de acertar, entonces, en mitad de la refriega, Pélegrin, el bárbaro Tålvik, pudo saber en sus carnes que había una segunda criatura y que le atacaba por la espalda. El oso lechuza le impactó con sus garras y su pico destrozándole la espalda, ahí se terminó el tomarse los osos lechuza como una criatura de risa, es un depredador mortal. El primer oso lechuza saltó del árbol y atacó a Gabrielle, ésta se defendió, pero los ataques de un monstruo semejante son devastadores. Afortunadamente la ayuda de sus compañeros hizo más fácil el combate que terminó con un tajo en la garganta del plantígrado emplumado y liberó a los héroes para luchar junto a Pélegrin que llevaba un par de rondas aguantando él solo con bastante suerte, pero tarde o temprano el oso lechuza te acaba causando daño. Una acometida del monstruo casi terminó con la vida del titán bárbaro, las dos garras y el pico del oso probaron la carne del gigante y eso hizo de la llegada de sus compañeros una auténtica bendición. Entre los cuatro acabaron con el terrible ser, Pélegrin hundía su enorme hacha en la cabeza de la criatura haciendo que los estertores de su muerte fueran absurdamente patéticos, pero las consecuencias para el grupo han sido terribles, están todos gravemente heridos y en territorio hostil.

2018/06/16

Los Sucesos de Flaubåter 2


La ciudad de Flaubåter desde Båtområdet.

Cocina Exótica.

La última sesión la dejamos con nuestros héroes en el Ostur Hús, el restaurante de Hvem y Dārsien, después del ataque de unos Kuo Toa y unos Sahuagin, un Kuo Toa murió y dos Sahuagin escaparon, pero consiguieron capturar a dos monstruos de agua.
La comunicación con los seres acuáticos es imposible, no hablan un idioma común, pero a base de gritos hacen saber a los aventureros que no son pacíficos.
Con los monstruos debidamente atados deciden hacer noche en el barco restaurante, Hvem hace la primera guardia y mientras sus compañeros duermen él se dedica a descuartizar el cadáver del Kuo Toa ante los ojos aterrados de los monstruos acuáticos, a su miedo el elfo responde amordazándolos y mostrándoles su capacidad para la crueldad.
Al día siguiente los héroes no encuentran rastros del cadáver del Kuo Toa, nadie pregunta, será el menú del día (muy sabroso, por otra parte).
Templo de Freya con su torre de faro.
Dārsien y Alázatos se dirigen al templo de Freya para visitar a Levéltaros, archivista del templo y mano derecha de Siv (gobernanta de Flaubåter). El elfo archivista les recibe en la nutrida biblioteca, le cuentan que han sido atacados por criaturas acuáticas y pide examinarlas. Los héroes aceptan y Levéltaros les proporciona un esquife del cabildo.
Mientras tanto los seres acuáticos logran zafarse de sus ataduras e intentan escapar, el sahuagin es retenido por Eleim con un conjuro mientras Hvem usa sus flechas para frenar al Kuo Toa justo después de saltar rompiendo uno de los postigos de madera de la embarcación.
Algunos personajes importantes de la ciudad.
Cuando pasado el rato llega el esquife al Ostur Hús ven a lo lejos a Spillt Vördur, capitán de la guardia, que se acerca con unos soldados. Cargan rápidamente a los monstruos y gracias a la pericia marinera de Eleim evitan el encuentro con el funcionario corrupto.
Spillt no está contento pero en una negociación tensa con Hvem el asunto se salda con una bolsa que contiene las últimas monedas de Hvem.
Cuando el capitán de la guardia se va Eleim le sigue a distancia.
El bardo y la marinera llegan al embarcadero del cabildo donde les esperan dos pajes de Levéltaros que les ayudan con los bultos sin hacer preguntas y los suben por las interminables escaleras que conducen al quirófano del templo.
Cuando los prisioneros son puestos en dos mesas de mármol Alázatos empieza a sospechar del final que les espera y reacciona con desconfianza, son prisioneros atados e inconscientes…
Sus sospechas son fundadas, Levéltaros usa magia para  interroga al sahuagin, Levéltaros no es muy sutil, es frío y sin piedad, pregunta y cuando el sahuagin responde, de un tajo certero, asesina al monstruo.
Alázatos no puede permitir esto y se desencadena una discusión, es tal que el bardo intenta hechizar al archivista, llega incluso a desenvainar, pero el funcionario mantiene la calma y se sabe mucho más poderoso que el medio elfo al que apacigua, aunque sea levemente, al traducirle algunos pasajes de la confesión del sahuagin; el monstruo se niega a colaborar, se muestra violento y amenazador, no da respuestas ni datos, solo amenazas, una en particular es aclaradora “os vamos a matar, vamos a arrasar la ciudad”.
Después de esto repite el proceso con el Kuo Toa que tampoco colabora, y entonces, justificándose en que es un monstruo y que le haría lo mismo a él, le corta el cuello a la otra criatura.
Alázatos abandona la estancia y uno de los ayudantes del archivista le acompaña hasta el esquife escaleras abajo.
Bølle y Rendben.
Dārsien acompaña a Levéltaros a la sala de audiencias de Siv donde Bølle, el enviado de los griegos, y Rendben, el elfo enviado de Lukket Skog, intentan hacerse oír, el asunto sobre el que discuten es la creciente conflictividad entre elfos y humanos en la, hasta ahora, pacífica Flaubåter.
Hablan sobre la persecución a la que se está sometiendo a los elfos de la ciudad, se les acusa de robar niños para rituales feéricos y están habiendo linchamientos, incluso algún elfo ha aparecido colgado, pero es que los cadáveres de los niños descuartizados aparecen cerca de Holme, las islas de los elfos.
La discusión llega a un punto muerto y Siv termina la reunión.
Detrás de un pesado cortinaje, en la sala de juntas están Dārsien y Levéltaros que entran una vez se han ido los emisarios.
Siv está visiblemente molesta por la situación, Levéltaros dice que los elfos de Holme le han informado de que van a cerrar la comunidad (como los ghetos judíos) hasta que el asunto se calme, Siv le pide tiempo, la segregación no puede ser la solución, eso solo daría alas a los griegos.
Entonces Siv pregunta a Levéltaros cómo ha ido el interrogatorio, le responde que no hay novedad, que se confirma que los Kuo Toa y los Sahuagin están trabajando juntos y que el Sahuagin ha amenazado con un ataque a Flaubåter.
Dārsien pregunta a Siv algunos detalles y le confirma que han habido por lo menos cuatro ataques y que quieren mantener el asunto con la máxima discreción, con el actual clima de crispación la ciudad puede saltar por los aires.
Con todo esto Siv pregunta a Dārsien si ha oído algo sobre el barco de Flugmadur Hjálman, uno de los mejores pilotos de Flaubåter, no arribó a puerto antes de ayer cuando se suponía que debían llegar desde Nordhensum por el camino del este. Traía un cargamento de telas y un sabio. Le pide que si oye algo que le informe.
De vuelta al esquife Alázatos está más calmado y ponen rumbo al Ostur Hús.

***¡No tengo claro en qué momento se habla esto!***
En algún momento de la conversación se hace referencia a Blekksprutens, un lugar debajo del puente de Lukket Utpost donde los niños tienen prohibido jugar, ahí desaparecen los niños que aparecen desmembrados en Holme, pero desde siempre se consideran aguas peligrosas, a lo largo del tiempo se han ahogado muchos niños allí.
******

Mientras tanto Eleim ha seguido a Spillt. Durante un rato ha continuado haciendo cobros por algunos puestos hasta que ha llegado al barrio de las tiendas griegas, allí ha dado una parte del botín a los guardias que le acompañaban y, ya solo, ha entrado en Yfasmátino Katástima, una tienda de telas. Al poco tiempo entra Eleim y se encuentra que está el tendero pero no hay rastro de Spillt. Tras intentar sonsacar al tendero decide ir al puerto griego.
El puerto griego es como un trozo del hogar fuera del hogar, soldados griegos, comerciantes griegos, barcos griegos y murallas griegas.
Una vez allí se presenta a Bølle a quien le encanta la idea de ayudar a una cartógrafa del Templo de Apolo de Atenas, le ofrece fletar un barco para remontar el río, con tripulación de la propia Federación, sin coste alguno, pero todo el mundo sabe que no se puede uno fiar de la Federación.
Durante la conversación, en el momento en el que Eleim menciona los ataques de los Kuo Toas, Bølle contesta con evasivas y pronto la deja sola pero le recuerda que puede quedarse a dormir en el puerto griego, como si estuviese en su hogar.
De vuelta se reúnen en el Ostur Hús y se ponen al día.
Entonces Hvem va a hacer una visita a Egóix, el mafioso local, y acude con una ofrenda de paz, una deliciosa ración de Kuo Toa al ajillo. Egóix entiende que su enfrentamiento de la noche anterior eran negocios y que hay que ayudarse entre ladrones. Hvem le pregunta si sabe algo de los Kuo Toas o los Sahuagins y Egóix le cuenta que él mismo está cobrando deudas y que tiene sus barcas aprestadas, tiene seguro que los acuáticos traman algo y no quiere estar en Flaubåter cuando la cosa ocurra.
Entre tanto parlamento se hace la noche y hay un restaurante que mantener abierto.
Al final del servicio descubren a la elfa misteriosa que les está controlando.
La elfa misteriosa.
Sale tras ella Dārsien y a una cierta distancia le siguen Alázatos y Hvem escondidos, llegan a un punto en el que la pierden y se vuelven hacia el barco, pero Hvem se queda vigilando a ver si vuelve la encapuchada. Por un momento la ve, pero se esconde entre las sombras de la noche y los barcos amarrados. Cuando Hvem va a volver al restaurante la elfa le ataca con su tridente y está a punto de matarlo, le clava por dos veces pero Hvem logra escapar y evitar el tridente que le arroja en el último momento.
Hay algo extraño en esa elfa, no es solo que intente matar a Hvem o que acose a Dārsien, es algo en ella que no encaja.
Ante los gritos de Hvem sus compañeros acuden al rescate y persiguen a la encapuchada por entre los barcos, siguen el rastro de la sangre del cocinero en la ropa de la elfa que les lleva hasta un viejo barco de servicio, un barco de baños.
Los héroes entran y se encuentran una casa de baños flotante, totalmente dejada, apesta a tripas de pescado y a maderas podridas. En el piso de abajo se dan cuenta de que una de las bañeras está limpia y en perfecto estado de uso, aunque no hay jabón. Otra de las bañeras no tiene fondo y lleva directamente al propio lago.
En el piso de arriba encuentran restos de unos camastros también podridos, está todo muy húmedo y dejado pero finalmente encuentran en una pared un mapa de la zona de Flaubåter y el bosque de Rorøs que está prácticamente deshecho por la humedad pero tiene marcados varios puntos de interés en unos asentamientos Tålvik en el norte y en la propia ciudad y el pantano.
[Edición: me informa Hvem de que además del mapa encontraron una moneda de plata de la Federación en la guarida flotante de la elfa misteriosa.]
Y ahí termina hasta el siguiente lunes.
Lugares de interés marcados en el mapa.

2018/05/24

Los sucesos de Flaubåter 1.

Ciudad de Flaubåter, con Kjopmanenes, Lukket Utpost y Båtområdet.

Los más odiados de Flaubåter

La aventura comienza en Nordhensum, cuando Alázatos y Eleim parten hacia Flaubåter por la vía del oeste, más larga y más peligrosa pero con servicios sensiblemente más baratos.
Les llama la atención que la barca lleva protecciones, el timonel les dice que no se preocupen, que a pesar de los ataques de las bandas de goblins, van bien protegidos por un vigía armado con ballesta.
Cuando empiezan a disfrutar de su cuarto y último día de viaje, y mientras observan los preciosos pájaros locales, el pequeño velero, a pesar de su corto calado embarranca en un arenal, entonces una flecha surca el cielo e impacta contra el vigía.
Son dos pequeños barcos de cometa de unos bandidos goblins que se acercan.
El timonel sube las defensas de barco y los viajeros se afanan a esconderse en el camarote, pero Alázatos y Eleim no se arredran y usando su poderosa magia destruyen las barcas atacantes y a sus tripulantes sin darles la mínima oportunidad.
Esa misma noche, en el Ósturhus, en el Båtområdet de Flaubåter, la noche empieza muy floja, no vienen clientes, Hvem y Dársien habrían cerrado de no ser por la reserva pagada por adelantado que tienen para una cena en la cubierta superior, los mejores platos y los mejores vinos, un importante cliente de Nordhensum se quiere dar un capricho caro.
La paz de la noche aburrida que empieza es interrumpida por un leve ruido en el piso de arriba, se saben en lo peor, Egóix Mil Hombres, un mafioso enano que controla Båtområdet, ha intentado cobrar la protección del negocio y después de muchas negativas viene a darles una lección.
Hvem trepa hasta la parte superior y se dispone a luchar contra un mafioso embozado de negro que pretendía sorprenderles, la lucha es dura pero después de unos momentos complicados, el elfo cocinero acaba con la vida del asaltante y lo tira al lago.
Por su parte, Dársien hace frente a otros dos bandidos que vienen portando un enorme madero que les sirve de parapeto y así se van acercando mientras les disparan flechas, detrás del escudo se encuentra el propio Egóix que abre fuego con una enorme ballesta. En cuanto los forajidos se encuentran a poca distancia Dársien deja de lanzarles cuchillos y saca su espada y su hacha, entonces ya no tienen más que hacer, la escaramuza se decanta del lado de los muchachos del restaurante y en su momento climático Hvem impone su voluntad sobre los mafiosos, insulta, amenaza y promete enormes males, así la banda de Egóix se retira con el miedo en el cuerpo.
Un rato después, cuando han limpiado los restos de sangre del piso de arriba, viene la guardia de la ciudad, con el mismísimo Capitán Spillt, hirsuto, desagradable y corrupto, a la cabeza. Se lleva el cuerpo del bandido y de paso les vacía la caja. El consuelo que tienen es que no había mucho que llevarse.
Mientras se están retirando los guardias llega el velero de Nordhensum con los clientes para la gran cena de esta noche, Alázatos, el bardo semielfo, y Eleim, la sacerdotisa griega.
Los curiosos que han ido llegando animan el ambiente y poco a poco se llena, no es una gran noche, pero la música melancólica del bardo animan el ambiente poco a poco.
Dársien tiene una extraña conversación con una elfa que se esconde tras una capa con capucha, bebe y deja buena propina, pero hay algo extraño en ella, no habla con Hvem y se interesa mucho por la posibilidad de que Dársien le lleve en su barco por la ruta del este, mucho más rápida y segura. Pregunta si conoce la ruta, Dársien es de las pocas que la conoce, pero su barco está fuera de servicio y no puede ayudarla. La elfa se va, pero a la marinera convertida en camarera le queda una extraña sensación.
La noche continúa y cuando ya se hace muy tarde solo quedan los clientes del piso de arriba que se resisten a irse y piden dormir en el barco.
A Hvem no le parece buena idea y se niega, un leve chapoteo en el agua, tal vez de alguna criatura marina, interrumpe la discusión y por fin los clientes abandonan el barco restaurante. Recogen sus cosas y salen por el muelle que lleva a la zona de hoteles, pero Alázatos se ha quedado con la curiosidad respecto al ruido se aleja muy poco a poco.
Mientras tanto, en el barco, los chapoteos se acercan y parece que algo va a pasar en cualquier momento, pero entonces los ruidos de cortan. Calma.
Al instante siguiente, como si fueran un solo hombre, cinco criaturas humanoides monstruosas con rasgos que recuerdan a peces o a ranas saltan al interior del barco, tres enormes Kuo Toa y dos Sahuagin se enfrentan a los camareros, Alázatos dirige sus pasos hacia ellos pero la refriega se inicia antes de que lleguen.
Los monstruos, en clara superioridad comienzan ganando y atrapan a Dársien con su red mientras Hvem es un torbellino de cuchillas.
Y están a punto de salirse con la suya hasta que llegan los refuerzos y decantan la balanza a favor de los héroes.
Pinchan, trinchan, matan hasta que Alázatos usa su conjuro de sueño y duerme a un Kuo Toa y a un Sahuagin, otros dos sahuagines logran escapar.
Frente al cadáver de la monstruosidad acuática y con las otras dos criaturas atadas termina la sesión, hasta otro lunes al rol.

2018/05/23

Los sucesos de Flaubåter 0


Reción de Røros, al norte del mar de Nordhensum.

Introducción:

El reino de Nordhensum, como tantos, está bajo la influencia de la Federación, Horo, el abuelo del rey Málmur tuvo que ceder a las presiones del pujante Imperio Griego Alejandrino y concederle un puerto a la Federación Griega de Comercio, pensó que lo mejor sería tener a los griegos lo más lejos de la capital posible y en una zona inhóspita, por eso les concedió un pequeño puerto natural en la desembocadura del complejo fluvial de Røros, una zona pantanosa de complicada navegación y que hace frontera con el reino élfico de Lukket Skog.
El rey elfo Høyetrēt es una persona imposible, no atiende a razones, no se comunica y utiliza la política de hechos consumados, guarda silencio hasta que lanza sus fuerzas especiales a dar respuestas desmedidas a los conflictos.
Entre el puerto de los comerciantes (Kjøpmanenes Port) y el puesto fronterizo de los elfos (Lukket Utpost) está Flaubåter, la capital de la región, una ciudad que se yergue sobre un inmenso bloque de piedra unido por dos puentes a cada uno de los lados del estrecho, dos terceras partes de su superficie son muelles flotantes y embarcaciones, es la ciudad con mayor diversidad étnica del reino.
Hace cinco años Giorgios Panayatos, el entonces apoderado de la Federación, quiso imponer su poder militar en Flaubåter para expulsar a los comerciantes elfos de la ciudad; el resultado fue una semana de luchas por toda la ciudad y una serie de asesinatos por parte de los cuerpos especiales de Høyetrēt que terminaron con la vida del líder griego.
Este hecho llevó al final de la comunicación entre la Federación y los elfos de Lukket Skog.
La gobernadora de la ciudad, Siv av Fryktelige Øyne (Siv la de los Ojos Terribles), sacerdotisa de Freya y hábil política creó una zona desregulada en los muelles flotantes, el barrio de Båtområdet. Allí se puede comerciar fuera de los cauces convencionales. El propio sector es una atracción para los viajeros ocasionales con locales de todo tipo y los restaurantes más pintorescos, como el Ósturhus, donde la comida moderna de mercado se mezcla con los cócteles más exóticos.
Ya hace una semana del solsticio de verano, cuando la luna azul tapó la luna roja y justo a media noche un ruido terrible, como si el propio continente se rasgase, procedente del corazón de Røros rompió el cielo, fue tal que se oyó hasta en Nordhensum.
Ese hecho debió afectar a los habitantes de la región porque las celebraciones del solsticio quedaron deslucidas, la apatía y el mal humor han afectado el comportamiento de las gentes, aunque afortunadamente los negocios poco a poco van recuperando su normal funcionamiento y la rutina vuelve a cubrirlo todo con su manto de normalidad.

2018/05/14

El bosque de Røros, parte 4

Por fin una sesión un poco más larga, casi dos horas, del tirón y sin descansos.

Las lágrimas de Tålvik.

Episodio 4: Desenlace.

Después de tres meses y medio, cuando lo dejamos en cliffhanger, se retoma la aventura para la batalla final.
Para hacerlo todo más interesante y dado que el grupo estaba separado, dibujé el mapa de la situación en las dos localizaciones en el mismo tablero y jugamos con las mismas iniciativas de tal forma que la situación se resolvía a la vez y no se quedaba nadie sin jugar.

Habíamos dejado a Serkiom y Pélegrin en el tabernáculo, los guardias les acababan de descubrir mientras el capitán de los trasgos (hobgoblins) había transformado el amuleto Tålvik al bañarlo en las lágrimas de los niños y la luz directa del doble eclipse de luna.
Mientras en el conjunto megalítico de la cima Silvana y Morgana contemplan al sacerdote duergar y su guardia realizar el ritual.
Y así empezamos.
El medio orco.
La druida y la exploradora bajaron hacia el templo inferior para unirse a sus compañeros y salvar a los niños, pero en su huída alertaron a los guardias que las persiguieron, plantaron combate que tardó en decidirse a favor de las jugadoras.
Mientras tanto, en el interior del tabernáculo, el bárbaro y el pícaro herían de gravedad al capitán mercenario que huía por la cuerda que sus compañeros le descolgaban desde el conjunto megalítico mientras sus guardaespaldas le cubrían la retirada. Los guardias sostuvieron la posición hasta que la furia de Pélegrin se desató y no hubo suficientes trasgos para pararle. Serkiom perseguía al líder mercenario pero la distancia era muy grande y las piedras que arrojaban lo hacían peligroso. Cuando el líder de los trasgos salió al exterior sus compañeros cortaron la cuerda arrojando a Serkiom al vacío, pero en ese momento el enorme Pélegrin ya había iniciado su escalada y atrapó a su compañero, juntos subieron por la chimenea hacia el exterior.
Afortunadamente para cuando el capitán mercenario lograba salir Morgana y Silvana volvían a la cumbre y cubrían la salida de sus compañeros.
Entonces el sacerdote duergar llamó a los murciélagos gigantes que estaban en el almacén y se disponía a la batalla contra los intrusos.
Pero entonces salieron del pozo Serkiom y Pélegrin y reforzaron la posición de sus compañeras.
El sacerdote duergar nada pudo hacer contra la fuerza combinada de los héroes, y tanto él como su guardia perecieron, pero no antes de herir gravemente a Serkiom.
Con figuritas se entiende todo mejor.
Silvana había logrado usar su magia con Pélegrin in extremis para concederle fuerzas extra en el último momento o habría caído también.
Mientras tanto, Morgana hostigaba con sus flechas al líder de los mercenarios que se aprestaba a montar sobre una de las enormes bestias voladoras. Morgana, a quien le había costado encontrar las fuerzas, estaba en una racha mortal, pero el capitán de la horda impía estaba lejos y a punto de escapar, una última flecha, en la última oportunidad y cuando ya había abandonado la fortaleza de los Tålvik, acabó con su vida y lo arrojó al barranco.

Entre todos estabilizaron a Serkiom pero vieron con decepción cómo el medio orco que había logrado escapar del bárbaro rescataba el amuleto y huía por el barranco de Ugle Bjørn en dirección a Flaubåter.

2018/01/22

El bosque de Røros, parte 3

Una sesión de poco más de una hora da para bastante poco pero la parte positiva es que las discusiones que no llevan a nada y los ratos grises en los que no avanza la cosa están desaparecidos.

El impío sacerdote duergar.

Las lágrimas de Tålvik.

Episodio 3: Eclipse sobe Fykse.

No caí en lo ripioso del título de este capítulo. La sesión habría quedado en una escaramuza de interior de no haberse llegado a un cliffhanger.

Habíamos dejado a nuestros héroes en el templo profanado de los Tålvik en Fykse, se oían los llantos de los niños tras el tapiz del muro Este y desde el conjunto megalítico se escuchaban fuertes golpes que retumban en la piedra misma.

Tras una baja, el contingente de trasgos llega hasta la puerta del templo defendida por los héroes, Silvana, la elfa druida, les corta la retirada con un muro de fuego mientras Morgana, la exploradora, y Pélegrin, el bárbaro Tålvik, entrando en furia guerrera, les hacen frente directamente.

La primera oleada de trasgos recibe fuerte, pero antes de que llegue la siguiente se rasga el tapiz del muro Este y entran nuevos rivales por la espalda, dos trasgos más, también en armadura pesada, y un gigantesco guerrero medio orco.

La druida ayuda en la retaguardia mientras el bárbaro se hace cargo del enorme monstruo, mientras Serkiom, el pícaro y la exploradora protegen la puerta.

Los asaltos van pasando mientras se mantiene la igualdad pero un par de ataques realmente mortales (¡tres críticos seguidos!) de la exploradora aclaran la zona y un tremendo tajo del bárbaro contra el medio orco cambian definitivamente las tornas.

El medio orco, gravemente herido, huye hacia la puerta Sur del templo seguido por el bárbaro que termina por dejarlo huir dado el cambio que se produce en la situación.

Mientras Pélegrin perseguía al medio orco, Serkiom tomó la decisión de ir por donde se oyen sollozos mientras la exploradora y la druida se dirigían al conjunto megalítico.

Detalles de la cámara circular, el cáliz y el talismán Tålvik.
Serkiom sube por la angosta escalera manteniendo el sigilo, los golpes se hacen cada vez más fuertes y cuando llega se encuentra una escena horrorosa: una sala redonda iluminada por una luz roja que se filtra desde una claraboya de cuarzo rojo que está siendo la víctima de los golpes desde el otro lado,  tres trasgos retienen a los (12) niños Tålvik atados y aterrorizados, los hacen llorar y mientras la joven que raptaron en Bulken recoge sus lágrimas.

La joven después le pasa el plato con las lágrimas a un cuarto trasgo que parece ser el jefe, éste vierte el contenido en un cáliz más grande que está situado en el centro de la cámara circular sobre una gran pieza de cuarzo blanco que emite una luz blanca casi mágica.

Mientras tanto, en el exterior, Silvana y Morgana llegan al conjunto megalítico donde media docena de trasgos protegen a un enano de piel oscura y barba blanca que martillea una barrena de metal negro fínamente grabada que está clavada en una gigantesca pieza de cuarzo rojo.
El conjunto megalítico.
En el cielo mientras tanto las lunas coinciden en la vertical creando una zona de oscuridad sobre el templo exterior, es entonces cuando el enano oscuro (duergar) crece a un tamaño gigantesco y con su enormidad da un último golpe contra la barrena que termina por quebrar la enorme pieza de cuarzo con un crujido brutal que resuena en todo el valle, es como si la propia piedra sobre la que se asienta Fykse se hubiese partido.

En la cámara interior caen las enormes lascas de cuarzo rojo dejando que la luz del eclipse bañe el cáliz impío. El jefe de los trasgos sumerge en las lágrimas de los niños Tålvik un amuleto con cordajes Tålvik.

Una luz negra, si es que acaso tal cosa puede existir, baña la cámara mientras el jefe de los trasgos saca el amuleto transfigurado en… otra cosa.

La próxima sesión debería ser (esta vez sí) el final de la primera parte de "Las lágrimas de Tålvik".

2018/01/08

El bosque de Røros, parte 2

Ya comenté hace nada que estoy MUY encendido con el rol, a tope, a todo lo que dé la máquina.

Los muertos flotando, de fondo, Fykse.

Las lágrimas de Tålvik.

Episodio 2: Muertos en el agua.

El principal problema logístico es qué hacer con los niños, así que contamos con muy poco tiempo, hoy algo menos de hora y media, y estoy soprendidísimo con la capacidad de mis jugadores para focalizarse, trabajar en equipo y… y las manos de oro para tirar dados, sacaron prácticamente todo.

Nuestros héroes van de camino a Fykse para salvar a unos niños raptados por un grupo de trasgos mercenarios y mientras la luna roja continúa su avance hacia el eclipse de luna blanca de esta noche.
Remontando el río encuentran unos cadáveres flotando en un remanso. Se trata de ocho bárbaros Tålvik, siete del asentamiento de Fykse y la joven que raptaron los trasgos en Bulken.
La druida, Silvana, con un magistral conocimiento médico, dictamina que murieron en combate hace una semana y que tienen heridas contundentes post-mortem, algunas de haberse despeñado y otras por el tiempo que llevan flotando en el río.

Fykse desde el puente colgante.
Llegan rápidamente al asentamiento de Fykse donde según los Tålvik su mítico antepasado y dios, venció a un demonio de antes del tiempo y lo selló con una enorme roca, sobre esa enorme roca se asentarían algunos de sus descendientes durante los milenios posteriores.
Silvana, usando sus poderes druídicos, se transforma en ardilla para explorar el asentamiento, ha estado ya algunas veces de visita, lo conoce vagamente. Para mayor seguridad la ardilla pasa por debajo del puente colgante evitando ser vista por los guardias.
Puesto de guardia del puente colgante.
En el puesto de guardia hay dos guardias fuertemente  armados pero no demasiado atentos, el portón se defiende fácilmente, detrás de una valla de maderas hay cuatro lobos huargos.
Lo que era el almacén ahora está saqueado y cuatro murciélagos gigantes, montura de los trasgos, que han hecho su madriguera allí.
A la zona de vivienda accede a través de una saetera para ver en su interior a una decena de trasgos con armaduras ligeras comiéndose los cadáveres de los anteriores moradores, el sigilo de la ardilla la hace indetectable.

Zona de vivienda.
 De vuelta al exterior la druida ardilla, por los árboles que crecen en la pared casi vertical, llega al templo de los Tålvik cuya puerta está desvencijada, el interior está profanado y su pared este está completamente quemada, la pared oeste luce un tapiz intacto.
La valiente ardilla continúa camino hasta los megalitos que coronan el enorme bloque de piedra que sirve de hogar para los Tålvik y allí descubre otro gran contingente de trasgos, están comandados por su capitán, un varón de aspecto ágil y enorme nariz azul brillante, con ellos hay un enano de las profundidades, un duergar, calvo y con un enorme martillo, parece dar las órdenes al resto de mercenarios que pintan un enorme círculo mágico con centro en la gigantesca pieza de cuarzo rojo brillante del centro del círculo megalítico.
Sivana vuelve con sus compañeros para reportar los resultados de su investigación.


Los aventureros trazan un plan rápidamente, Serkiom pasa, junto a Silvana otra vez en forma de ardilla, también por debajo del puente y sigilosamente atacan a los guardias. Serkiom no está muy en forma, pero Silvana es una fuerza imparable, uno de los trasgos intenta huir para dar la alarma pero Silvana le da muerte de manera expeditiva.
Mientras viene el resto del grupo la druida calma a los lobos huargos sin dificultad.
El plan de los aventureros es encerrar a los trasgos en la vivienda y prenderle fuego, Pélegrin, el poderoso bárbaro de brazos pétreos, seguro de sus fuerzas, inicia la escalada por el exterior de la vivienda con el vacío como compañero, y casi lo encuentra cuando el saliente sobre el que se sujetaba cede ante su peso, sólo una rápida reacción le permite sujetarse a unas raíces y mantenerse pegado a la pared, la rastreadora Morgana va presta a ayudarle y afortunadamente lo consigue, el bárbaro, espoleado por su fracaso anterior, completa la escalada sin mayor problema.
Otra vez será Silvana la que demostrará su pericia al incendiar la vivienda con gran habilidad, los trasgos no tienen ninguna oportunidad y perecen pasto de las llamas y el humo.
El enorme fuego llama la atención al contingente del grupo megalítico que baja y se encuentra con los aventureros apostados en el templo y prestos a recibirles con una lluvia de flechas y fuego, pero espera, se oyen llantos al otro lado del tapiz del templo…

En la próxima sesión, "Episodio 3: Eclipse sobre Fykse" se resolverá la primera parte de "Las lágrimas de Tålvik".