2011/06/10

Un jueves como un domingo

Ha sido un jueves raro, raro...

Tenía entrevista para la revista Zum de Zaragoza, una revista muy chula que te pone al día de la actualidad cultural de la capital del Ebro, así me levanté a una hora decente.

A su hora llegó Pepe y se puso a intentar hacerme una entrevista, error.

A quién se le ocurre ponerse a hablar de mí conmigo, en mi casa y habiéndome agasajado con unas botellas de delicioso Cariñena.
Pepe, qué risueño.
No ha habido manera, he abierto el tinto y unas patatas fritas y nos hemos pegado SIETE horas. En mi descargo diré que el bueno de Pepe no es manco en lo de contar su vida y arreglar el mundo.

Mírala, qué guapa!
Después, rozando la ilegalidad por el pacharán , he ido con mi bici (adoro mi bici) a por unas patatas del Tomates a donde hago las mazas (escrito queda raro) y he encarrilado la noche para ver un concierto de los que dan un poco de reparo admitir: Javiera Mena.

Vimos a Javiera en el Primavera Sound y fue un escándalo de concierto, muy bien Javiera, te queremos.

Al llegar a la sala López (hay un garito en Zaragoza que se llama así... he estado varias veces, pero no te sabría decir exactamente si está bien-bien) y nos hemos enterado de la suspensión del concierto... maaaaal.


Ante la imposibilidad de darnos al hedonismo un paseo por el atardecer de la #acampadazaragoza, montaje de la feria medieval y un mojito han puesto broche de oro a un día atípico.
Se pone el sol para los acampados.
¿Y dibujar para cuándo?

Para ahora...