2010/09/16

Las dificultades de V

"V" la nueva generación no es una gran serie, no es la producción canadiense de "Flash Gordon", no hay que exagerar, pero no es "Galáctica" y mucho menos "Los Soprano", pero dentro de sus condicionantes, es más que aceptable.

Desde el primer momento todo el público sabe qué es lo que va a pasar, que si (Di)Ana es una lagarta, que si el niño de las estrellas que si la nube roja... Y claro, los veinticinco años de ver series y de aprendernos todos los trucos de la tele nos han ido haciendo inmunes a la mayoría de ellos, la complicación argumental que supone la sociedad de la información y de la informática, todo eso son retos con los que "V" no tenía que lidiar y "W" (para que nos entendamos).

Por otra parte, el aspecto general de la serie es de poquito presupuesto (aunque Apple se haya gastado la pasta en asegurarse de que todo el mundo usa iPhones!) y hecha un poco al tun tun, el reparto actúa sin terminar de creérselo (Morris Chestnut, debería quedarse a dos metros bajo tierra), es como si todos tuvieran en mente que no están haciendo nada nuevo pero que lo que hacen mola, es una línea muy fina. Los cromas cantan la traviata y el diseño de la tecnología alienígena y... esos chandals a medio camino entre la Coliseum y Star Trek no me transmiten nada (bueno).

¿Y el cura? Unas veces es un hombre de Dios, recto, santurrón y otras veces es una máquina de matar, y además ¡dónde se ha visto un cura con mechas!

Por qué cuando tienen al marciano malo que les persigue inmovilizado en el suelo, no le pegan un tiro en la cabeza, lo desmiembran, le prenden fuego y disuelven sus cenizas en ácido? Prefieren escapar y luchar otro día... pero si estaban ganando!

Los marcianos te siguen, te atacan en tu casa y vuelves tan tranquilo a ver tus fotos viejas, por supuesto, nadie te espera. Estos visitantes, para ser una cultura de tecnología superior, no valen mucho.

En su infinita inteligencia, los extraterrestres prefieren simular un atentado que dejar morir a unos patéticos humanos, tal vez tienen mucho, pero mucho hambre.

En resumen, poca verosimilitud (dentro de la invasión y todo eso) la competencia en el terreno de las series es dura, durísima y la pobre W no da la altura.